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De cómo recuperar el salario con el Petro (en 30 puntos)

Petro-VenzuelaEl anuncio del petro en diciembre de 2017, antes de tener una definición precisa de su modelo monetario (¿activo de inversión de riesgo, divisa o moneda de circulación nacional?) es lo que podría llamarse una decisión inductora.

Este anuncio ha inducido un gran debate monetario, casi inexistente o relegado a espacios de prensa alternativa antes del anuncio. Igual sucedió con la decisión de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. No se podía predecir con certeza la seguidilla de contundentes triunfos electorales chavistas. La decisión fue inductora de un proceso que resultó favorable a las fuerzas revolucionarias.

Sin embargo, a seis meses del anuncio de su creación, el petro no ha hecho mella en las cotizaciones paralelas del dólar, punta de lanza de la guerra económica. Más bien ha habido una aceleración de la cotización del dólar paralelo a raíz de la creación del petro.

Además, la política actual sobre el petro se contradice con que los venezolanos somos los dueños legítimos del petróleo. Es una aberración vender petros a extranjeros para que luego éstos se los vendan a los venezolanos con ganancias.

Las ideas que se expresan a continuación permitirán estabilizar el salario en Venezuela, en términos de la estabilización del bolívar, la moneda en la que se pagan los salarios.

1) El petro no debe ser un activo de inversión de riesgo o criptomoneda especulativa, como el bitcoin. Esto exigiría que la emisión de petros sea limitada, para que se cotice por escasez.

2) Es más conveniente a los intereses de la Patria que el petro sea una divisa implementada sobre un blockchain. El bolívar debe seguir siendo la moneda de circulación nacional.

3) Debe haber libre cambio entre bolívares y petros, a paridad fija y sin escasez. Con esta política se frena la devaluación del bolívar. El respaldo del bolívar ya no estaría exclusivamente basado en las reservas internacionales (oro y dólares) depositadas en el Banco Central, sino que además estaría respaldado con el petróleo venezolano.

4) En este escenario en que el bolívar es la otra cara del petro, todos los venezolanos nos beneficiamos del petro aunque no compremos petros. Con un bolívar apoyado por el petro, nuestro salario podrá retomar su poder adquisitivo.

5) Al frenar la devaluación del bolívar, la anunciada reconversión monetaria no correrá el riesgo de perderse. Si no se frena la devaluación, en pocos meses habrá que hacer otra reconversión, con el elevado gasto que conlleva.

6) Cualquier cambio de bolívares por petros debe retirar los bolívares del circulante, por lo que la demanda de petros tendría límite en el circulante. Del mismo modo, el cambio de petros por bolívares reintroduce los bolívares al circulante.

7) A una paridad petro-bolívar razonable, la relación entre el circulante y las reservas petroleras monetizadas es de alrededor de 1:1000 a favor de las reservas. Por eso pueden emitirse suficientes petros para cubrir la demanda.

8) Con una emisión de petros que cubra la demanda y con el cambio libre del petro con el bolívar, sin escasez, los marcadores espurios o especulativos, como el Dólar Today o el Dicom, se hacen insustanciales.

9) Al eliminarse el diferencial cambiario, quedando como única referencia la paridad bolívar-petro y las paridades indirectas con otras divisas derivadas de ésta, se elimina el negocio fronterizo de compra y fuga de efectivo.

10) Con una revaluación suficiente, sin llegar necesariamente a una sobrevaluación del bolívar, se elimina el contrabando de extracción, por dejar de ser negocio.

11) La economía venezolana obtendrá divisas extranjeras por la venta de petros en las casas de intercambio (exchanges) autorizadas para ello. Tanto los particulares como el Estado pueden cambiar sus bolívares a petros y luego petros a divisas para realizar importaciones.

12) En este escenario, el bolívar se convierte en moneda para reserva de valor por ser equivalente al petro. No tendrían sentido las compras nerviosas de petros ni de otras divisas.

13) El uso del petro como medio de acceso a otras divisas garantizará la usabilidad del petro. Adicionalmente, el Estado venezolano puede hacer emisiones eventuales para su venta directamente en divisas extranjeras.

14) El Estado venezolano debe garantizar que sus exportaciones podrán ser pagadas en petros, a la tasa corriente de un barril de la cesta venezolana de petróleo por cada petro. Esta es la única garantía que permitirá mantener el valor del petro como divisa en el mercado internacional.

15) Con la intención de defender el uso de los recursos del petróleo, el cambio de dueño de cada petro debe hacerse de modo no anónimo, registrado, transparente y público. El Estado debe tener bien identificados a los poseedores de petros y sus operaciones en bolívares y otras divisas.

16) Debe elaborarse una ley de control de capitales que use el blockchain del petro como prueba en un tribunal. El blockchain es una estructura de datos inalterable y pública, con el registro de todas las operaciones realizadas. La ley debe asignar responsabilidades a los poseedores de petros para que éstos sean utilizados para importaciones, con penas de confiscación de bienes y cárcel.

17) La emisión de petros y su venta a tenedores internacionales irá creando un circulante internacional en petros. porque el petro retornará eventualmente al recibirse como pago de las exportaciones (ver 14).

18) Las emisiones anuales de petros no se harían ad infinitum, sólo durante unos pocos años, hasta que se equilibre la balanza de pagos en petros. La oferta de petros para su cambio por bolívares estará eventualmente cubierta por los petros que regresaron como pago por nuestras exportaciones.

19) No sería conveniente que el petro circule en la economía venezolana como medio de pago, para eso está el bolívar, moneda en la que se pagan los salarios. El petro no debe coexistir competitivamente con el bolívar porque el bolívar correría el riesgo de devaluarse en favor del petro, en virtud de la percepción de que el petro es más sólido. Esta es otra razón para hacer la paridad fija bolívar-petro. Además la circulación del petro sería anticonstitucional.

20) En su faceta de criptoactivo, el petro nunca debe ser minable por entes privados sino pre-minado y emitido de acuerdo con la política monetaria que el Estado decida. La oferta de petros debe estar determinada por la política monetaria del Estado venezolano.

21) Una paridad petro-bolívar deseable para los asalariados es, al menos, la que determine un salario mínimo a la par del salario mínimo latinoamericano, equivalente a unos $250.

22) Por ejemplo, si el salario mínimo integral es de BsS 2500, y queremos que ese salario sea equivalente a $250, el cambio con el dólar debería ser de BsS 10 por dólar. Eso significaría que el petro, al ser equivalente a unos $70 como divisa internacional (precio del petróleo), debería venderse en BsS 700.

23) Puede ser recomendable implementar una estrategia progresiva de acercamiento a un salario mínimo equivalente a $250, fijando inicialmente una paridad conservadora bolívar-petro, es decir, en vez de BsS 700 x petro, se puede comenzar con un valor más alto.

24) Evidentemente, la tenencia de petros nunca va a llegar a sustituir el circulante en bolívares, quizás un 30% de éste, como mucho, si el bolívar sigue siendo la moneda de curso legal.

25) A modo de ejemplo, si la paridad bolívar-petro es de BsS 700 por petro, entonces una emisión anual de unos 200 millones de petros sería suficiente, manteniendo una política restringida de importaciones. Venezuela produce mucho más que eso cada año.

26) En un escenario de incremento del poder adquisitivo del salario, el programa de ayuda social del CLAP debe mantenerse, pero cambiando el objetivo. El nuevo objetivo del CLAP será garantizar la distribución para evitar compras compulsivas. Sin embargo, el precio de la ayuda de la “caja” del CLAP puede ajustarse un poco más a su valor real, aunque mantenga un pequeño subsidio. Esto evitaría el bachaqueo.

27) En este escenario de revalorización del poder adquisitivo del salario, puede haber un incremento moderado de las tarifas de servicios, como el servicio eléctrico, de agua y de telecomunicaciones. Estos sectores están muy descapitalizados y deben recuperarse, porque presentan muchas fallas.

28) En general, sin embargo, se sugiere un autocontrol de la inversión en moneda extranjera por parte de los entes del Estado hasta recuperar el equilibrio en la balanza de pagos, así como un control aduanal de las importaciones privadas.

29) El valor del petro reconocido por el estado venezolano para sus exportaciones puede comenzar con el valor de un barril de petróleo de la cesta venezolana, pero puede evolucionar a ser equivalente a una cesta de commodities de exportación venezolanos, para que su valor sea menos volátil que el precio del petróleo.

30) Con esta política del petro el estado recupera soberanamente el control de valor del bolívar, control que no ejerce desde 1983, y se le devuelve al venezolano su derecho a un salario justo por su trabajo.

Addendum (otras consideraciones y sugerencias):

31) La revaluación del bolívar por la vía de la paridad fija bolívar-petro podría producir lo que a la vez sería (a) una reducción de precios en bolívares y (b) un aumento de precios en divisas. Por ejemplo, un kilo de carne es actualmente de BsS 3000 ($4 al cambio paralelo) pero si ocurriera una revaluación del bolívar, digamos, a BsS 100 por dólar, la carne quedaría en un precio equivalente a $30, un precio inaceptable. Como es un precio irreal y en los países fronterizos el precio de la carne es de $6 a $8, la carne tenderá a bajar de precio. Digamos que baja a $8: eso significa que a paridad de BsS 100, serán BsS 800. Conclusión: baja en bolívares (de BsS 3000 a BsS 800) pero sube en dólares (de $4 a $8).

32) En este escenario es el momento ideal para tomar medidas que impidan el flujo de gasolina casi regalada hacia Colombia. Se podría hacer lo siguiente: (a) subir el precio de la gasolina a precios de Colombia (al cambio) y (b) asignar un subsidio directo en bolívares soberanos a cada ciudadano que registre un vehículo, equivalente a una cantidad mensual de gasolina. El registro debe ser por pares de tipo (Cédula de Identidad, Placa del Vehículo) y en la base de datos no debería repetirse ni la cédula ni la placa. Podría usarse como vehículo de pago el Carnet de la Patria.

33) Con el objeto de motivar la producción, usando estrategias legales y no solamente monetarias, se sugiere estudiar la modificación del Impuesto Sobre la Renta de modo que haya cálculos diferenciados por sectores, con claro beneficio de los sectores de la economía productiva real. La idea es que se produzca una migración de capitales desde el sector servicios hacia sectores productivos. Debido a que un simple impuesto transfiere costos al consumidor, para sectores intermediarios y servicios (sector terciario) se sugiere implementar un mecanismo de límite a la renta del capital. Puede ser un porcentaje de las ganancias declaradas al final del período fiscal. El exceso de esa renta debe ser impuesto al Estado. Los sectores primario y secundario no tendrían límite a la renta del capital sino un cálculo estándar del ISLR. Se debe estimular la fusión de las cadenas de producción y comercialización, por ejemplo, si un productor provee mecanismos de transporte y comercialización, su ISLR se rige por criterios del sector productivo.

34) Hay que aclarar lo que definimos como paridad fija. Es una paridad definida por una autoridad monetaria, que puede sostenerse si hay un equilibrio entre oferta y demanda de ambas monedas. La paridad fija entre dos monedas es desaconsejada si las monedas son emitidas por diferentes autoridades monetarias (por ejemplo, el Banco Central de Venezuela y la Reserva Federal de los EEUU) porque las políticas monetarias pueden ser diferentes e incluso frontalmente opuestas. Sin embargo, cuando se trata de dos monedas emitidas por la misma autoridad monetaria, es más fácil compaginar los intereses con respecto a ambas monedas. Simplemente se puede cambiar la paridad como medida eventual. Es decir, paridad fija realmente significa que no fluctúa diariamente o minuto a minuto de acuerdo a una cierta fórmula de equilibrio, pero puede variar según dicte la política monetaria.

35) La estrategia de sustituir el bolívar por el petro, que ha sido expresada en privado por varios economistas y funcionarios, es indeseable por varias razones. Primero, porque el petro, al ser criptomoneda, no puede tener efectivo en papel ya que se pierde su cualidad criptográfica. La ausencia de efectivo sólo sería posible si tuviéramos servicio eléctrico y de internet el 100% del tiempo en el 100% del territorio nacional. Esto no es factible. La ausencia de efectivo sólo sería posible si toda la población adoptara la tecnología de pago electrónico y tuviera acceso a un teléfono móvil inteligente para poder pagar en una tienda o mercado. No luce factible. Por último, tener una misma moneda como divisa de reserva y moneda de circulación nacional, como tiene EEUU, impide a veces implementar una política monetaria diferenciada, lo que se denomina Dilema o Paradoja de Triffin. La desindustrialización de los EEUU durante los últimos 50 años es atribuida en gran medida a este problema.

36) La inquietud sobre el supuesto compromiso de las reservas petroleras que podría representar la emisión de petros es sólo aparente. El petro está respaldado por un contrato de compra-venta por un barril de petróleo, por lo que no representa propiedad sobre el petróleo. Al ser una divisa o moneda de pago, no sólo de petróleo, sino de cualquier bien de exportación venezolano, sea público o privado, no representa más propiedad previa sobre los bienes de exportación que cualquier otra divisa internacional como el dólar, el euro o el yuan.

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¿Minería de Criptos o Cripto-Rentismo Petrolero?

AntMinerS9En este artículo se muestran algunos cálculos relacionados con las supuestas ganancias de la minería de bitcoins para Venezuela. El bitcoin es la criptomoneda que, en principio, da mayores ganancias por el elevado valor que ha alcanzado y porque es emitida durante el minado. Sin embargo, cabe preguntarse si estas ganancias no dependen de que el Estado subsidie la enorme carga eléctrica que la minería del bitcoin representa.

Para el análisis se usará como referencia un equipo de minería modelo Bitmain Antminer S9, uno de los más cotizados en este momento por su relación precio/valor.

Ganancia mensual del equipo

Primero, veamos el cálculo aproximado, a la fecha, de la ganancia mensual que da el equipo, medido en dólares y bajo el supuesto negado de que la electricidad tiene costo igual a cero. Se revisaron tres páginas web: nicehash.com, cryptocompare.com y coinwarz.com.

Para el Antminer S9 (13,5 TeraHashes/seg)

Ganancia según http://nicehash.com: $261,72/mes

Ganancia según http://cryptocompare.com: $236/mes

Ganancia según http://coinwarz.com: $239,50/mes

Media de los tres estimados: $245,74/mes

Gastos de operación

Ahora tratemos de conocer cuánto es el gasto involucrado en la minería con el Antminer S9. Primero nos preguntamos: ¿Cuánto es el costo del equipo, llevado a costo mensual?

Un AntMiner S9 cuesta unos $1500 a la fecha, calculados por amazon.com y estimando flete y seguro para el envío a Venezuela. Su vida útil en promedio, ya sea porque se daña o porque su “hash rate” deja de ser competitiva, puede estimarse en 2 años. Entonces la amortización del costo mensual puede estimarse en $1500 / 24 = $62,5/mes.

Consumo eléctrico con autogeneración

Algunos voceros oficiales han asegurado que, en los lugares donde haya problemas en la oferta de suministro eléctrico, la minería deberá hacerse con auto generación eléctrica.

¿Cuánto es el gasto del diésel para usar AntMiners S9 con autogeneración eléctrica? Primero, veamos un consumo de diesel por cada 100 Kw/hora, según tres páginas web diferentes que ofrecen calculadoras para el estimado.

Según http://dieselserviceandsupply.com: 100 Kw/hora consumen 28 litros/hora

Según http://hardydiesel.com: 100 Kw/hora consumen 31,8 litros/hora

Según http://power-calculation.com: 100 Kw/hora consumen 32 litros/hora

La media de estos tres rendimientos es de: 30,6 litros/hora

Ahora consideremos que un AntMiner S9 consume 1400 Watts, según consta en las especificaciones de dicho equipo (https://www.amazon.com/Bitmain-Antminer-S9-Bitcoin-Efficiency/dp/B075MH4HSL)

Si 100 Kw/hora consumen 30,6 litros/hora de diésel, entonces 1,4 Kw/hora consumen 0,428 litros/hora (simple regla de tres).

1,4 Kw/hora consumen diésel a razón de 0,4284 litros/hora = 10,28 litros/día = 308,45 litros/mes

Consumo de aire acondicionado

Un estudio hecho en el 2011 (http://www.datacenterknowledge.com/archives/2011/05/10/uptime-institute-the-average-pue-is-1-8) sobre 500 “data centers” estimaron el consumo eléctrico adicional al de los equipos de computación en 80%.

Eso depende de la temperatura promedio externa, por ejemplo, en una ciudad con la temperatura promedio anual como la de Maracaibo, y muchas otras en Venezuela, el consumo de aire acondicionado puede ser mucho mayor que el 80% del consumo de los equipos de computación.

Sin embargo, consideremos conservadoramente que el aire acondicionado representa un extra de sólo el 50% del consumo de electricidad de los Antminers S9.

1,4 Kw/hora * 1,5 = 2,1 Kw/hora

Eso quiere decir que, si 100 Kw/hora consumen 30,6 litros/hora de diesel, entonces 2,1 Kw/hora consumen 0,6426 litros/hora (regla de tres).

2,1 Kw/hora consumen diésel a razón de 0,6426 litros/hora = 15,42 litros/día = 462,67 litros/mes

¿Cuanto ganaríamos vendiendo el diésel?

El precio en Venezuela para venta al público del diésel es casi cero, pero a PDVSA le cuesta producirlo. Sin embargo, debemos considerar el precio de exportación del diésel porque es lo que el Estado deja de ganar por aportarlo a la minería digital. En la página

https://www.indexmundi.com/commodities/?commodity=diesel&months=60

se puede chequear el precio de exportación internacional del diésel. A la fecha (3/5/2018), dicho precio de exportación por galón es de $2.17. Eso significa que el precio de exportación del diésel es de $0.57 por litro.

Como dato curioso, también se puede chequear la página https://es.globalpetrolprices.com/diesel_prices/ para ver el precio del diésel en todos los países en las gasolineras. En Colombia cuesta $0,75, en Brasil cuesta $0,98, en Aruba cuesta $0,92, en EEUU cuesta $1,20, en España cuesta $1,42 y en Italia cuesta $1,74 el litro, entre otros países.

Es decir, si Venezuela exportara el diésel que usa para mantener funcionando un Antminer S9, aunque sea a los países vecinos, lo que ganaría, a precio de exportación, sería:

462,67 litros/mes * $0,57/litro = $263,72/mes

Conclusiones

1) Si un empresario privado tuviera que hacer minería comprando el diésel al Estado venezolano a precios internacionales, la minería con un Antminer S9 daría ingresos promedios mensuales de

$245,74/mes

a un costo de

$263,72/mes (gasto en diésel) + $62,5/mes (amortización del equipo) + gastos de local y personal = $326,22/mes + gastos de local y personal

Es otras palabras, daría pérdidas por cada Antminer S9 iguales a

$326,22/mes – $245,74/mes = $80,48/mes + pérdidas por gastos de local y personal

2) Como el Estado venezolano subsidia casi completamente los $263,72/mes de diésel por cada Antminer S9, entonces el empresario privado, en vez de tener pérdidas, tiene ganancias en este orden:

$245,74/mes – $62,5/mes (amortización del equipo) – gastos de local y personal = $183.24/mes – gastos de local y personal. Como el salario a tasa de dólar today es de unos $3 a $5, el empresario gana seguramente más de $170 mensuales por cada Antminer S9.

3) Una granja de 27.000 equipos de minería, como se anunció en el proyecto CriptoLago, si se hiciera con Antminers S9 tendría un subsidio del Estado en diésel cada mes de

$263,72/mes * 27.000 = $7.120.440/mes

Todo para que el empresario se embolsille cada mes aproximadamente

$170/mes * 27.000 = $4.590.000/mes

Los venezolanos saldríamos mejor parados si el Estado le regala los $4.590.000/mes al empresario y vende el diésel en el mercado internacional.

4) Si los equipos no son Antminers S9, la eficiencia de ganancia/consumo eléctrico es similar o menor, el Antminer S9 es uno de los equipos existentes más eficientes en este sentido.

5) La energía hidroeléctrica es más económica a la larga, pero hay que considerar que hay déficit de generación, transmisión y distribución eléctrica en Venezuela. Hay zonas en Venezuela, como el Estado Zulia, que dependen de energía termoeléctrica, que consume diésel.

6) Para hacernos una idea del consumo de un Antminer S9, consideremos esto. Una nevera tiene un compresor de 1/4 hp. Como 1hp = 746 Watts, entonces el compresor consume unos 186 Watts. Un Antminer S9 consume 1400 Watts y con el 50% extra de gasto de enfriamiento, son 2100 Watts. Es decir, el consumo para minar con un sólo Antminer S9 es al menos equivalente a 2100 / 186 = 11,3 neveras. Pero los compresores no funcionan continuamente y un Antminer si. El compresor prende y apaga, funciona como mucho el 40% del tiempo. Entonces, como 11,3 es el 40% de 28, un sólo Antminer S9 consume al menos lo mismo que 28 neveras y no precisamente de las pequeñas.

7) El precio del ganado en pie es de unos $1,50 por kilo y una vaca puede pesar unos 800 kilos. La inversión inicial en Antminers S9 asciende a la suma de $1500 * 27.000 = $40.500.000,oo que es suficiente para comprar más de 30 mil reses. El subsidio mensual de $7.120.440/mes alcanzaría para comprar 5 mil reses adicionales cada mes y mantener todas las reses. Y el diésel se dedicaría a mejorar el servicio eléctrico en zonas de generación termoeléctrica como el Estado Zulia.

8) Para mantener una granja de 27.000 Antminers hacen falta 2,1Kw * 27.000 = 56.700Kw (kilovatios) = 56,7Mw (megavatios). El costo aproximado de cada Kw, puede redondearse, a mano alzada, en $500 sólo en equipos y alcanzar $1000 considerando el proyecto completo de instalación (ver http://www.fglongatt.org/Papers/Papers2009/A2004-07.pdf). Eso significaría que la inversión para la generación eléctrica puede ascender a $500 x 56.700 = $28.350.000 sólo en equipos de generación eléctrica y podría llegar a $1000 x 56.700 = $56.700.000 si se considera el proyecto completo. Con $56.700.000 pueden comprarse adicionalmente otras 47 mil reses para un proyecto ganadero. Aún faltaría sumar el costo de los equipos de aire acondicionado.

9) La generación eléctrica en el Estado Zulia está desconectada de las grandes fuentes de generación hidroeléctrica, como Guri, Macagua y Caruachi (Tocoma está en construcción) que no surten de electricidad al Zulia, por lo que la generación es termoeléctrica. Surtir de diésel las termoeléctricas del Estado Zulia ha tenido problemas diversos, principalmente por mantenimiento de gandolas. ¿No se agravarán esos problemas por tener que surtir de 462,67 * 27.000 = 12.492.090 litros/mes sólo para las granjas de CriptoLago?

10) Se repite la historia, desde la IV república, cuando los empresarios ganaban porque el Estado los mantenía, ¿no se supone que estamos cambiando el modelo rentista a un modelo post-rentista?

11) Puede haber subsidios eléctricos o subsidios de diésel para industrias que a su vez producen bienes de primera necesidad, subsidios que resultan en reducción de precios al consumidor. ¿Tiene sentido subsidiar la industria de la minería digital, que produce ganancias especulativas exclusivamente para los minadores y que es una actividad cuestionada internacionalmente por su impacto en el medio ambiente sin producción real de bienes y servicios?

12) Camarada Fiscal Tarek William Saab: vaya armando el expediente por corrupción.

Modelos del Petro

LogoPetro2

En un escenario internacional de bloqueo financiero a las operaciones internacionales en dólares que realiza el Estado venezolano y la debilidad progresiva del dólar como moneda de reserva internacional, el Estado venezolano lanza el petro como criptomoneda convertible para uso internacional.

La característica principal del Petro es el respaldo en petróleo, lo que insinúa un futuro de estabilidad de su precio, siempre que Venezuela honre su compromiso de aceptarlo como medio de pago de sus exportaciones.

Hasta el momento, el petro no ha tenido éxito en la estabilización del sistema monetario venezolano, por lo que es importante la discusión del modelo del petro como activo en la economía. Se vislumbran tres posibles modelos, a la luz de los posibles usos de este criptoactivo.

 

Modelo I: El Petro como activo de inversión de riesgo

 

La inesperada capitalización del mercado de las criptomonedas, en particular del bitcoin, en el 2017, trajo una gran expectación en el mundo de las finanzas. En ese escenario optimista se crea el petro, en diciembre del 2017. Ese optimismo internacional se ha desinflado a la fecha.

Las criptomonedas basan su capitalización en la escasez. Se puede decir que el lanzamiento y posterior éxito del bitcoin no fue solamente por el descubrimiento de un algoritmo de consenso para registrar transacciones de forma segura. El bitcoin definió de manera explícita la escasez digital programada, ya que el bitcoin está implementado de modo que sólo terminarán emitiéndose 21 millones de estas monedas.

Del petro se emiten 100 millones y oficialmente ha habido muy poca claridad sobre  futuras emisiones. Hay muchas dudas sobre la efectiva capitalización futura del petro como criptoactivo de inversión de riesgo. La primera tiene que ver con la oportunidad. ¿Llegamos a tiempo al mercado de las criptomonedas, de las que hasta el momento se cuentan más de 3000, que competirán contra el petro? Además, ¿es esperable una capitalización del petro en medio de una guerra económica y financiera contra Venezuela que posiblemente impondrá sanciones internacionales a los poseedores de petros?

Sin embargo, la principal crítica a este esquema sería que los beneficiarios de la
capitalización del petro serían los poseedores de petros, unos pocos inversionistas
internacionales que se harían más ricos en razón de una acción del gobierno venezolano.
Además, la naturaleza de la emisión progresiva y cada vez más escasa de cualquier
criptomoneda, recuerda a un esquema Ponzi en el que los nuevos inversores contribuyen al enriquecimiento de los primeros inversores.

En todo caso, este esquema del petro como activo de inversión de riesgo, en el que los
inversores cifran esperanzas en el incremento especulativo de su valor, desaconseja
emisiones adicionales de petros porque cada emisión desplomaría su precio. Esto sería muylimitante de la posibilidad de seguir obteniendo financiamiento basado en la emisión y venta de petros.

 

Modelo 2: El Petro como moneda única

 

Algunas decisiones del ejecutivo nacional en relación con el petro, como por ejemplo
permitir su uso en zonas especiales y su uso para ciertas actividades en Venezuela, son muy llamativas, por la aparente contradicción con el objetivo de rescatar el bolívar como moneda de curso legal.

Aunque las primeras señales en torno a la utilización del petro apuntaban a un
desplazamiento del dólar, en particular para evadir bloqueos internacionales, se han
tomado decisiones que desplazan el bolívar, lo que terminaría debilitando aún más nuestr amoneda y nuestra economía. Estas acciones podrían apuntar a una estrategia para eliminar el bolívar y adoptar el petro como moneda de curso legal.

Pongamos de lado de momento las terribles consecuencias de la eliminación del bolívar en términos simbólicos, culturales e históricos, para hablar sólo de las consecuencias
económicas. Tampoco mencionemos el efecto de eliminarlo con una estrategia tan
traumática para la población venezolana.

El esquema de adoptar el petro como única moneda de curso legal perjudicaría de forma importante a los sectores populares.

En primer lugar, el uso del petro requiere de una tecnología de teléfonos móviles
inteligentes que nuestra población más pobre dista mucho de tener. Este sería un primer elemento de exclusión.

Aún en el caso imaginable de que el Estado haga compras masivas de teléfonos inteligentes para entregarlos en los sectores populares, tenemos el problema de la alfabetización digital. Por ejemplo, ¿cuántos de nuestros adultos mayores podrían efectivamente adoptar esta tecnología, cuando, muy por el contrario, ni siquiera están acostumbrados a realizar transferencias o pagos electrónicos sino que prefieren usar efectivo?

Tal decisión obviaría otras realidades de nuestro país. En primer lugar, el tema de la
inseguridad y el robo de teléfonos inteligentes. Hay poblaciones enteras en las que los
ciudadanos prefieren no tener teléfonos inteligentes en atención a su seguridad personal.

Por otro lado, al ser el petro una criptomoneda, su uso exclusivo depende de la
disponibilidad eléctrica y de internet el 100% del tiempo en el 100% del territorio nacional, condiciones que quizás no existen ni en el más industrializado de los países.
Otra desventaja es que la libre circulación de petros facilitaría la fuga de capitales porque cada ciudadano le podría transferir petros a cualquiera en el exterior a cambio de divisas que también quedarían depositadas en el exterior.

Quizás la más catastrófica a largo plazo de las consecuencias de eliminar el bolívar en favor del petro es de índole macroeconómico. De adoptar la misma moneda como divisa y como moneda de curso legal, tendríamos serias restricciones para hacer política monetaria. Estas restricciones se derivan de la llamada Paradoja o Dilema de Triffin. Al no haber separación de políticas monetarias a lo interno y a lo externo, las políticas adoptadas podrían ser buenas a lo interno y malas a lo externo o viceversa. Por ejemplo, desde el punto de vista interno podría ser necesario revaluar y desde el punto de vista del comercio internacional podría requerirse devaluar. No se puede devaluar y revaluar al mismo tiempo la misma moneda.

 

Modelo 3: El petro como divisa

 

Una alternativa al modelo del petro como criptoactivo de capitalización especulativa y al
petro como moneda única venezolana sería el modelo de dos monedas: bolívar como
moneda de circulación nacional y petro como divisa. Divisa venezolana, pero divisa a todo efecto en la economía venezolana.

Este modelo es similar al modelo chino de un yuan como moneda local (CNY) y un yuan
como divisa (CNH). El yuan divisa se está construyendo con respaldo en oro y China piensa usarlo para desplazar al dólar como moneda de compra de petróleo y otras materias primas.

Es interesante el dato de que China prohíbe el uso del yuan local fuera del país y el uso del yuan divisa dentro del país.

Después de una primera fase de excitación en torno a la capitalización especulativa de las principales criptomonedas, muchos expertos apuntan a la necesidad de reducir la
volatilidad de tales activos, para incrementar la confianza de los inversionistas. Se ha
acuñado el término “stablecoin”, como un tipo de criptomoneda que tiende a mantener un valor estable.

El petro tiene muchas posibilidades de establecerse como una “stablecoin” por el respaldo en materias primas. Si bien el precio del petróleo fluctúa en el tiempo, de acuerdo a factores de mercado, las variaciones son mucho menores que las que han experimentado las criptomonedas. Además, en el futuro el petro podría estar respaldado por una cesta de materias primas, de modo de incrementar su estabilidad.

En este esquema, no tiene sentido la limitación de la emisión a 100 millones de petros. Se
aconsejaría una emisión mucho más cuantiosa, para generar un circulante internacional de petros. El circulante debería guardar relación con el potencial de exportación de Venezuela.

En este escenario, se podría estabilizar el bolívar a través de una paridad directa bolívar-petro, preferiblemente fija, aunque ocasionalmente pueda ajustarse. Terminaría el infierno de las cotizaciones paralelas del bolívar.

Si el petro funciona como divisa, de modo que las transacciones con otras divisas sean
controladas y vigiladas a través del blockchain, podemos evitar mucho más la fuga de
capitales. Además, este esquema permitiría establecer políticas monetarias separadas para el petro y el bolívar, como por ejemplo diferentes tasas de interés.

 

Conclusiones

 

Los venezolanos somos los dueños del petróleo. Es coherente con esta realidad que nuestras monedas tengan un valor asociado al petróleo del que somos dueños.No deberíamos promover las criptomonedas imperiales, como el bitcoin, el ether y otras.

Tenemos que promover el uso del bolívar y del petro, exclusivamente.
No deberíamos darle usabilidad al petro quitándole usabilidad al bolívar. Tenemos que darle usabilidad al petro quitándole usabilidad al dolar y otras monedas imperiales. No poner a competir el bolívar y el petro, ponerlos a jugar para el mismo equipo: Venezuela.

Por eso es mejor que el bolívar siga siendo nuestra moneda de curso legal, como dice
nuestra constitución, la que nos legó Chávez y votamos los venezolanos. Y que el petro sea nuestra divisa, para que compita con otras divisas.

El petro anclado al petróleo y el bolívar anclado al petro. Intercambio libre entre petros y bolívares sin tener que comprar divisas o criptos imperiales. Definición de una paridad entre petros y bolívares, que compremos petros con bolívares y bolívares con petros. Sin que el imperio meta sus narices.

Anclaje del bolívar

BolivarSoberanoTenemos una economía en crisis monetaria, en un trasfondo de crisis de producción. Pero no podemos decir simplemente que para salir de la crisis tenemos que aumentar la producción: tenemos que resolver el problema monetario de inmediato.

Es como si un niño tuviera una infección y una fiebre muy alta. Lo urgente es bajarle la fiebre y acto seguido proceder con el tratamiento de antibióticos, que lleva su tiempo.

El problema monetario actual es la fiebre, si no bajamos esa fiebre nos va a matar.

Uno de los principales obstáculos epistemológicos de la “ciencia” económica que se practica en Venezuela es la obcecación con respecto al anclaje del bolívar al dólar. Esta limitación de enfoque no permite ver más soluciones a las crisis monetarias que esperar a que haya mayor oferta de dólares (o menos demanda por éstos).

En un alarde de “creatividad”, algunos plantean sustituir la fijación freudiana hacia el dólar por una fijación hacia otra moneda, como el yuan, el rublo o el euro.

Querer estabilizar el bolívar contra una moneda que tiene su propia política monetaria, en función de los objetivos de la autoridad monetaria de otro país, es una aspiración periférica, colonizada.

El anclaje de una moneda a una materia prima o a su precio de exportación, particularmente en países monoexportadores, ha sido objeto de varios estudios. En particular, este tema ha sido extensamente desarrollado por un economista estadounidense llamado Jeffrey Frankel. No es que este economista sea de izquierda, ni mucho menos, simplemente es un observador de las crisis cíclicas de los precios de las materias primas y su impacto en las economías emergentes, altamente dependientes de la exportación de una o pocas materias primas.

En varios artículos, Frankel sugiere un esquema llamado PEP (Peg the Export Price, o Anclaje al Precio de Exportación) y, más recientemente, el anclaje a una cesta de valores que incluye precios de exportación de materias primas y de otras monedas.

Un anclaje al precio de las materias primas de exportación podría ofrecer ventajas en dos sentidos: una estabilización que teóricamente podría tener el patrón oro o la dolarización o incluso una caja de conversión, combinada con la posibilidad de ajuste automático a los cambios abruptos de precio de las materias primas que las tasas de cambio flotantes podrían ofrecer. Pero no es ni patrón oro, ni dolarización, ni libre flotación en un mercado monetario.

El petro está anclado al precio del barril de petróleo por decreto presidencial. Lo único que faltaría para completar la ecuación del equilibrio monetario es el anclaje del bolívar al petro.

Con suficiente oferta de petros, se lograría mantener una paridad fija bolívar-petro. Ante el formidable contrapeso económico de nuestras reservas petroleras para estabilizar el bolívar, cualquier cotización criminal del dólar pasaría a la historia.

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https://youtu.be/r5PcfZvYYuo?t=26m1s

El Petro y el Bolívar

nuevo-cono-monetario-en-venezuelaEl Presidente Nicolás Maduro anunció la creación de una criptomoneda venezolana, denominada petro, respaldada con materias primas, en especial petróleo, oro, gas y diamantes.

Con esta decisión, nos unimos a una tendencia mundial de creación de criptomonedas, principalmente como iniciativas no gubernamentales. Algunos países también se han sumado a estas tendencias, aunque con diferentes estrategias. Japón, por ejemplo, le ha dado el valor de moneda de curso legal, con ciertas restricciones, al bitcoin.

El Presidente Maduro anuncia que con esta criptomoneda se hará frente al cerco económico internacional. Podría cumplir ese objetivo si progresivamente es aceptada como moneda de pago de bienes en el exterior, aunque podría también resultar que, como una acción política o geopolítica, las potencias de occidente prohíban su uso alegando, como siempre, lo primero que se les ocurra.

El petro sí tiene un enorme potencial en el escenario nacional: jugando un rol en la recuperación de la economía venezolana, porque tiene posibilidades de estabilizar nuestro sistema monetario. La Revolución tiene que evolucionar hacia un sistema monetario que sea la base de la protección del salario, lo que exige que se controle la devaluación y la especulación. Una moneda con respaldo del petróleo y de otras materias primas, dadas las enormes reservas minerales que tiene Venezuela, puede perfectamente jugar ese papel.

¿Qué tipo de criptomoneda será el petro?

Aunque todavía no se conocen los detalles de la implementación del petro, al ser una criptomoneda con respaldo, presumiblemente será muy diferente de las criptomonedas más populares, como el bitcoin, el ethereum o el litecoin, cuyos valores son fiduciarios, o sea, sin respaldo, y por lo tanto son criptomonedas netamente especulativas.

La mayoría de las criptomonedas son de este tipo, especulativas, lo que ha conducido a fuertes variaciones en sus precios. Estas monedas valen principalmente por su escasez y por el nivel de apetencia hacia ellas. En particular, el bitcoin es muy usado para actividades ilícitas, ya que no necesita de intermediarios que puedan rastrear las operaciones de pago, lo que se ha convertido en un problema de las criptomonedas especulativas.

Por otro lado, en un escenario de burbuja del ecosistema de criptomonedas especulativas, como el que se observa, muchos analistas han vaticinado que el mercado de dichas criptomonedas colapsará estrepitosamente.

Por el contrario, una criptomoneda con respaldo es otra cosa, porque tiene un valor real. En ese sentido, si una criptomoneda está respaldada con materias primas, su valor mínimo será el valor de canje por los bienes de respaldo. Al mismo tiempo, su valor máximo no debería estar tan distanciado de su valor mínimo, a menos que se desarrolle una espiral de especulación al alza más allá de su valor real, como sucede con el bitcoin, cuyo valor real es igual a cero.

El petro no sería la primera criptomoneda respaldada con materias primas. En mayo de este año, una compañía británica lanzó una criptomoneda llamada bilur con respaldo de petróleo. El bilur es equivalente a energía, es decir, un bilur equivale a 1 tonelada de petróleo, aproximadamente 11.6 megavatios de energía. Se pretende que su valor sea relativamente estable y el modelo de negocio de la empresa que lanza el bilur es cobrar pequeñas comisiones por el uso de la plataforma que permite transacciones seguras y sin intermediarios, sin hacer cobros por transacción.

Otra criptomoneda, el dinarcoin, está respaldada con oro, de modo que poseer esa moneda es equivalente a tener oro. Otras veces no se usa una criptomoneda sino la tecnología subyacente, la cadena de bloques (blockchain). El equivalente británico de nuestra Casa de la Moneda, la Royal Mint, utilizará la plataforma sobre la que se basan las transacciones con criptomonedas, la cadena de bloques, para realizar transacciones con oro.

¿Cómo se materializa el respaldo?

Esta es otra de las preguntas clave que el diseño del petro debe atender. El respaldo debe tener alguna forma de materialización. Por ejemplo, el dólar es respaldado por el petróleo de modo indirecto porque la mayor parte del comercio mundial de petróleo se realiza en dólares. Nosotros no tenemos poder económico ni somos una amenaza militar como para inducir este uso del petro a nivel global.

Si queremos que el petro esté respaldado por petróleo y que el público y los agentes económicos realmente lo perciban así, debería tener un respaldo más directo, por ejemplo que sea efectivamente utilizable como medio de pago, al menos, para el petróleo venezolano. El mismo razonamiento aplica para las otras materias primas de respaldo.

El respaldo no debe ser retórico, debe ser real, de lo contrario el petro corre el riesgo de caer en el terreno de las monedas fiduciarias, terreno en el que el bolívar ha perdido todas y cada una de las batallas monetarias desde febrero de 1983. Una moneda fiduciaria, en el contexto de un cerco económico internacional, pierde valor, no gana valor circunstancialmente como el bitcoin.

El respaldo del petro con materias primas hace prácticamente inviable su emisión con el mecanismo de minería, mecanismo esencial en las criptomonedas de orientación especulativa. Permitir que su emisión sea exclusivamente por minería internacional sería lo mismo que regalar, al voleo, petróleo, gas, oro y diamantes, las materias primas que lo respaldan.

Debemos tener un ente emisor de petros y la cantidad de petros emitidos debe guardar alguna relación con la capacidad de producción de las materias primas que lo respaldan. No sería la primera criptomoneda sin minería: el ripple, una de las criptomonedas más reconocidas, no usa minería para la generación de las monedas.

Coexistencia bolívar-petro

Este es otro de los temas fundamentales. Hemos llegado al punto en que es imprescindible respaldar el bolívar. La derecha nacional e internacional está intentando implotar nuestra economía con la cotización devaluacionista del Dólar Today y la colaboración de aliados internos, los que tienen el poder de fijar los precios.

Uno de los principios más importantes que se debería respetar con la adopción del petro es que la coexistencia bolívar-petro no sea competitiva. Si la coexistencia es competitiva, seguramente se devaluará aún más el bolívar, en favor de una preferencia hacia el petro, por su respaldo.

Deben crearse mecanismos que permitan que el petro sea, a su vez, respaldo del bolívar, no competencia del bolívar. Una manera de hacer esto es establecer soberanamente un tipo de cambio fijo bolívar-petro y garantizar la oferta de petros para ser comprados en bolívares. Esta relación permitirá que el bolívar se convierta en moneda de ahorro.

El bolívar no estará sujeto a una devaluación permanente sino a los avatares de la fluctuación del petro, según sean los precios de las materias primas que lo respaldan en el mercado internacional. Esto tiene sentido: es natural que nuestra economía se fortalezca si suben los precios de nuestras exportaciones y se ralentice si estos precios bajan, aunque haya mecanismos para acolchar el efecto de las fluctuaciones.

Si todos los bolívares compran petros, se estabiliza el bolívar, pero ¿esto es posible? Para simplificar las cuentas, supongamos que el petro es equivalente a un barril de petróleo y la paridad con el bolívar es de 100 mil bolívares por petro. Esta suposición no es tan descabellada, porque establece una relación indirecta del bolívar con el dólar de unos 2000 bolívares por dólar en estos momentos. Si esta paridad bolívar-petro se define así, entonces todo el circulante actual en bolívares equivaldría a menos de la milésima parte de las reservas. Parece mentira pero es así: la milésima parte. Consideren que el patrón oro establecía una relación 1:1 entre el circulante y el oro: pues con nuestro petróleo podemos establecer una relación 1:1000. Esta enorme diferencia entre las reservas petroleras y el circulante, a favor de las reservas, es una garantía de éxito del petro como estabilizador del sistema monetario venezolano. Lo que no nos exime de tener que hacer las cosas bien.

El vehículo para la venta de petros en el mercado internacional sería el sustrato de cadena de bloques, de modo que sería relativamente fácil la reventa a los demandantes de nuestras materias primas. El control del circulante en bolívares, y en particular del crédito y del gasto fiscal, entre otras medidas, serían vitales para contrarrestar la compra-venta nerviosa de petros en escenarios de caída de los precios del petróleo, con la consecuente fuga de divisas.

Una emisión muy limitada de petros para la conversión en bolívares lo convertiría en un recurso escaso, aún cuando representan una riqueza mil veces superior al circulante. Podría encarecerse el petro en bolívares y hasta crearse un fenómeno tipo “Petro Today”, que debemos evitar a todo trance. Debe haber oferta de petros para todos los bolívares.

Por otro lado una emisión desmesurada de petros para su venta directa en otras divisas podría desembocar en que los compradores internacionales se apoderen de parte de nuestras reservas de petróleo, gas, oro y diamantes. Este es uno de los riesgos que debemos caracterizar y evitar.

Democratización de las importaciones

Si el petro respalda al bolívar, o sea, a todos los bolívares de la economía, cualquiera podría comprar petros, aún en pequeñas cantidades. Un efecto colateral de la adopción de la convertibilidad fija bolívar-petro sería que se democratizan las importaciones y, en consecuencia, las compañías importadoras dejan de tener el papel desmesurado que han tenido en la fijación de precios sobre la base caprichosa del dólar paralelo.

Al estar al alcance de todos los venezolanos, el petro puede ser el motor de un sistema de micro-importaciones. Todos podríamos importar, especialmente repuestos e insumos para nuestras necesidades personales y comunales. Idealmente, deberíamos diseñar un sistema de control de capitales en este contexto, para orientar las divisas provenientes de petros a cubrir necesidades básicas.

Pasaríamos a un modelo de importación por demanda. Habría que potenciar y quizás controlar los servicios de courier internacionales. Quizás habría que crear una gran corporación de importaciones, con especialidad en micro-importaciones. Ipostel podría fortalecerse como servicio internacional.

Las importadoras actuales, que actúan casi en modalidad de oligopolio, tendrían que conformarse con el resto de la demanda de productos importados o cambiar su modelo de negocios.

Estabilización de la Economía

Dice Alí Primera “hacen falta muchos golpes para matar el chiripero y con uno solamente se mata la cucaracha”. Las medidas que hemos adoptado para combatir la guerra económica derivada de la devaluación espuria inducida por Dólar Today han sido muchas, entre focalizadas y dispersas.

Comenzamos con controles de precios, el famoso “dakazo”, la Ley Orgánica de Precios Justos (que no hemos podido hacer cumplir), hemos ido a fiscalizar panaderías y otros negocios, hemos descubierto galpones y locales donde se acapara comida y medicinas, hemos cerrado la frontera con Colombia, hemos sobrevolado el río El Limón en Zulia para detectar fuga de gasolina en pipotes, hemos patrullado las costas para evitar el uso de lanchas pesqueras para extraer alimentos procesados, hemos multado supermercados, hemos perseguido a bachaqueros, hemos publicado listas de precios regulados que luego no se cumplen, hemos llegado a “acuerdos” infructuosos con productores y con transportistas, hemos tenido que hacer vigilancia masiva para evitar el robo de cables eléctricos y de telefonía, hemos visto mermar la capacidad del transporte público y hemos tenido que hacer operativos de cauchos y repuestos, etc. La lista de acciones que consumen una enorme energía social, con resultados muy limitados, es mucho más larga.

Una sola acción resuelve en buena medida el 90% de estos problemas: revaluar el bolívar a un nivel razonable. Volveríamos a aproximarnos a un equilibrio en el que muchas actividades delictivas dejarían de ser tan groseramente rentables.

Proceso de revaluación

Gracias al eventual respaldo del bolívar con el petro, que a su vez estaría respaldado por materias primas como petróleo, oro, gas y diamantes, puede revertirse el proceso de devaluación y, más bien al contrario, iniciarse un proceso de revaluación. Un proceso de revaluación recoge parcialmente el agua derramada.

Un proceso de revaluación es estímulo a que los comerciantes saquen sus productos a la venta en vez de esconderlos, porque mientras más esperan, más barato tienen que vender. Es estímulo a que los ciudadanos no quieran gastar su dinero tan pronto lo obtienen, salvo en lo imprescindible, porque si esperan, comprarán más barato. Habrá más compradores de bolívares, con divisas, ante la expectativa de ganar. Eso ayuda en el proceso de revaluación. Va frenando la salida de productos al exterior. Con un bolívar fuerte, vislumbrado sabiamente por el Comandante Chávez, más bien habrá flujo de productos hacia Venezuela.

Nada de esto es sostenible indefinidamente, de modo que idealmente debe suceder hasta alcanzar un nuevo punto de equilibrio macroeconómico. No podemos desviarnos del objetivo de ser cada vez más productivos.

Luz al final del túnel

La única opción realista de revaluación del bolívar y de estabilización de la economía, en el escenario de una guerra económica y un cerco financiero, parece ser respaldar el bolívar con petróleo y otras materias primas. Podría perfectamente hacerse a través del petro, la criptomoneda anunciada por el Presidente Nicolás Maduro. Estamos a las puertas de una enorme oportunidad que debemos aprovechar. Desde una posición esencialmente optimista, advierto: el mecanismo hay que diseñarlo con mucho cuidado de los detalles, para evitar que lo perfore la burguesía con el apoyo del poder económico imperial.

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