Modelos del Petro

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En un escenario internacional de bloqueo financiero a las operaciones internacionales en dólares que realiza el Estado venezolano y la debilidad progresiva del dólar como moneda de reserva internacional, el Estado venezolano lanza el petro como criptomoneda convertible para uso internacional.

La característica principal del Petro es el respaldo en petróleo, lo que insinúa un futuro de estabilidad de su precio, siempre que Venezuela honre su compromiso de aceptarlo como medio de pago de sus exportaciones.

Hasta el momento, el petro no ha tenido éxito en la estabilización del sistema monetario venezolano, por lo que es importante la discusión del modelo del petro como activo en la economía. Se vislumbran tres posibles modelos, a la luz de los posibles usos de este criptoactivo.

 

Modelo I: El Petro como activo de inversión de riesgo

 

La inesperada capitalización del mercado de las criptomonedas, en particular del bitcoin, en el 2017, trajo una gran expectación en el mundo de las finanzas. En ese escenario optimista se crea el petro, en diciembre del 2017. Ese optimismo internacional se ha desinflado a la fecha.

Las criptomonedas basan su capitalización en la escasez. Se puede decir que el lanzamiento y posterior éxito del bitcoin no fue solamente por el descubrimiento de un algoritmo de consenso para registrar transacciones de forma segura. El bitcoin definió de manera explícita la escasez digital programada, ya que el bitcoin está implementado de modo que sólo terminarán emitiéndose 21 millones de estas monedas.

Del petro se emiten 100 millones y oficialmente ha habido muy poca claridad sobre  futuras emisiones. Hay muchas dudas sobre la efectiva capitalización futura del petro como criptoactivo de inversión de riesgo. La primera tiene que ver con la oportunidad. ¿Llegamos a tiempo al mercado de las criptomonedas, de las que hasta el momento se cuentan más de 3000, que competirán contra el petro? Además, ¿es esperable una capitalización del petro en medio de una guerra económica y financiera contra Venezuela que posiblemente impondrá sanciones internacionales a los poseedores de petros?

Sin embargo, la principal crítica a este esquema sería que los beneficiarios de la
capitalización del petro serían los poseedores de petros, unos pocos inversionistas
internacionales que se harían más ricos en razón de una acción del gobierno venezolano.
Además, la naturaleza de la emisión progresiva y cada vez más escasa de cualquier
criptomoneda, recuerda a un esquema Ponzi en el que los nuevos inversores contribuyen al enriquecimiento de los primeros inversores.

En todo caso, este esquema del petro como activo de inversión de riesgo, en el que los
inversores cifran esperanzas en el incremento especulativo de su valor, desaconseja
emisiones adicionales de petros porque cada emisión desplomaría su precio. Esto sería muylimitante de la posibilidad de seguir obteniendo financiamiento basado en la emisión y venta de petros.

 

Modelo 2: El Petro como moneda única

 

Algunas decisiones del ejecutivo nacional en relación con el petro, como por ejemplo
permitir su uso en zonas especiales y su uso para ciertas actividades en Venezuela, son muy llamativas, por la aparente contradicción con el objetivo de rescatar el bolívar como moneda de curso legal.

Aunque las primeras señales en torno a la utilización del petro apuntaban a un
desplazamiento del dólar, en particular para evadir bloqueos internacionales, se han
tomado decisiones que desplazan el bolívar, lo que terminaría debilitando aún más nuestr amoneda y nuestra economía. Estas acciones podrían apuntar a una estrategia para eliminar el bolívar y adoptar el petro como moneda de curso legal.

Pongamos de lado de momento las terribles consecuencias de la eliminación del bolívar en términos simbólicos, culturales e históricos, para hablar sólo de las consecuencias
económicas. Tampoco mencionemos el efecto de eliminarlo con una estrategia tan
traumática para la población venezolana.

El esquema de adoptar el petro como única moneda de curso legal perjudicaría de forma importante a los sectores populares.

En primer lugar, el uso del petro requiere de una tecnología de teléfonos móviles
inteligentes que nuestra población más pobre dista mucho de tener. Este sería un primer elemento de exclusión.

Aún en el caso imaginable de que el Estado haga compras masivas de teléfonos inteligentes para entregarlos en los sectores populares, tenemos el problema de la alfabetización digital. Por ejemplo, ¿cuántos de nuestros adultos mayores podrían efectivamente adoptar esta tecnología, cuando, muy por el contrario, ni siquiera están acostumbrados a realizar transferencias o pagos electrónicos sino que prefieren usar efectivo?

Tal decisión obviaría otras realidades de nuestro país. En primer lugar, el tema de la
inseguridad y el robo de teléfonos inteligentes. Hay poblaciones enteras en las que los
ciudadanos prefieren no tener teléfonos inteligentes en atención a su seguridad personal.

Por otro lado, al ser el petro una criptomoneda, su uso exclusivo depende de la
disponibilidad eléctrica y de internet el 100% del tiempo en el 100% del territorio nacional, condiciones que quizás no existen ni en el más industrializado de los países.
Otra desventaja es que la libre circulación de petros facilitaría la fuga de capitales porque cada ciudadano le podría transferir petros a cualquiera en el exterior a cambio de divisas que también quedarían depositadas en el exterior.

Quizás la más catastrófica a largo plazo de las consecuencias de eliminar el bolívar en favor del petro es de índole macroeconómico. De adoptar la misma moneda como divisa y como moneda de curso legal, tendríamos serias restricciones para hacer política monetaria. Estas restricciones se derivan de la llamada Paradoja o Dilema de Triffin. Al no haber separación de políticas monetarias a lo interno y a lo externo, las políticas adoptadas podrían ser buenas a lo interno y malas a lo externo o viceversa. Por ejemplo, desde el punto de vista interno podría ser necesario revaluar y desde el punto de vista del comercio internacional podría requerirse devaluar. No se puede devaluar y revaluar al mismo tiempo la misma moneda.

 

Modelo 3: El petro como divisa

 

Una alternativa al modelo del petro como criptoactivo de capitalización especulativa y al
petro como moneda única venezolana sería el modelo de dos monedas: bolívar como
moneda de circulación nacional y petro como divisa. Divisa venezolana, pero divisa a todo efecto en la economía venezolana.

Este modelo es similar al modelo chino de un yuan como moneda local (CNY) y un yuan
como divisa (CNH). El yuan divisa se está construyendo con respaldo en oro y China piensa usarlo para desplazar al dólar como moneda de compra de petróleo y otras materias primas.

Es interesante el dato de que China prohíbe el uso del yuan local fuera del país y el uso del yuan divisa dentro del país.

Después de una primera fase de excitación en torno a la capitalización especulativa de las principales criptomonedas, muchos expertos apuntan a la necesidad de reducir la
volatilidad de tales activos, para incrementar la confianza de los inversionistas. Se ha
acuñado el término “stablecoin”, como un tipo de criptomoneda que tiende a mantener un valor estable.

El petro tiene muchas posibilidades de establecerse como una “stablecoin” por el respaldo en materias primas. Si bien el precio del petróleo fluctúa en el tiempo, de acuerdo a factores de mercado, las variaciones son mucho menores que las que han experimentado las criptomonedas. Además, en el futuro el petro podría estar respaldado por una cesta de materias primas, de modo de incrementar su estabilidad.

En este esquema, no tiene sentido la limitación de la emisión a 100 millones de petros. Se
aconsejaría una emisión mucho más cuantiosa, para generar un circulante internacional de petros. El circulante debería guardar relación con el potencial de exportación de Venezuela.

En este escenario, se podría estabilizar el bolívar a través de una paridad directa bolívar-petro, preferiblemente fija, aunque ocasionalmente pueda ajustarse. Terminaría el infierno de las cotizaciones paralelas del bolívar.

Si el petro funciona como divisa, de modo que las transacciones con otras divisas sean
controladas y vigiladas a través del blockchain, podemos evitar mucho más la fuga de
capitales. Además, este esquema permitiría establecer políticas monetarias separadas para el petro y el bolívar, como por ejemplo diferentes tasas de interés.

 

Conclusiones

 

Los venezolanos somos los dueños del petróleo. Es coherente con esta realidad que nuestras monedas tengan un valor asociado al petróleo del que somos dueños.No deberíamos promover las criptomonedas imperiales, como el bitcoin, el ether y otras.

Tenemos que promover el uso del bolívar y del petro, exclusivamente.
No deberíamos darle usabilidad al petro quitándole usabilidad al bolívar. Tenemos que darle usabilidad al petro quitándole usabilidad al dolar y otras monedas imperiales. No poner a competir el bolívar y el petro, ponerlos a jugar para el mismo equipo: Venezuela.

Por eso es mejor que el bolívar siga siendo nuestra moneda de curso legal, como dice
nuestra constitución, la que nos legó Chávez y votamos los venezolanos. Y que el petro sea nuestra divisa, para que compita con otras divisas.

El petro anclado al petróleo y el bolívar anclado al petro. Intercambio libre entre petros y bolívares sin tener que comprar divisas o criptos imperiales. Definición de una paridad entre petros y bolívares, que compremos petros con bolívares y bolívares con petros. Sin que el imperio meta sus narices.

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